viernes, junio 29, 2018

Veda electoral

¿Cómo razonar tu voto?  Lo primero que pensaría cualquier persona con un mínimo de interés en su entorno es que debemos entendernos como una comunidad y no como un individuo. El alucinante viaje del yo al nosotros. Dejémonos de sueños iracundos, pensemos que si bien es cierto no todo le corresponde al gobierno, tampoco declaremos como una gran verdad aquello de “el cambio esta en uno”.

Dejemos las teorías conspiratorias para nuestros momentos de ocio y charla con cervezas, dejemos de pensar que nuestros antiguos y actuales gobernantes obedecen a un sistema reptiliano-masón tratando de gobernar el mundo y fabricando pobres a conciencia ¿y qué tal si sus intenciones eran buenas? Pudiera ser que la reforma petrolera esta bien fundamentada y los despidos masivos son para un fin mas agradable no inmediato, pudiera ser que el precio de la gasolina realmente es justo para nuestra economía y acontecer geográfico o incluso (insisto, seamos empáticos) la casa blanca realmente fue fruto de una exitosa carrera actoral. Es decir, seamos críticos, pero de los buenos, de los que tienen fundamentos, no de los que descalifican al presidente por no saber mencionar tres libros cuando ellos tampoco podrían. Es cierto que alguien ya hizo la tarea por nosotros, personas expertas en la materia que con toda seguridad nos pueden decir que nuestro actual presidente es un corrupto e ignorante, pero vamos, si ya nos hicieron la tarea de mínimo leámosla y no repitamos como un mantra los encabezados.

Después de este par de ejercicios obligados, ahora sí, barajeemos las opciones. Ya nos fletamos los debates con todo y botana, dejemos los memes en la sección de comedia que es a donde pertenecen y no le demos nuestro voto al Bronco solo porque fue tendencia en Twitter con aquello de mochar manos o al Peje solo porque, pobrecito, todos lo atacaban. Nuevamente, seamos racionales, de los debates no podemos extraer mas que dos o tres datos que no definen para nada nuestra decisión, ejemplo: el Peje es pésimo debatiendo pero un master del mitin, Anaya es el mas inteligente y audaz de los candidatos pero no tiene ese carisma o tacto para caerle bien a quien sea, Meade pareciera estar ahí mas a la fuerza que por verdadera convicción y el Bronco es un showman apelando a la sensibilidad de los mexicanos ¿quién dudaría de las convicciones de un hombre al que la delincuencia le arrebato un hijo y le secuestro a otro?. Todo lo anterior no parece ser suficiente. Veamos debatir a sus asesores, esos si son debates. Leamos sus biografías ¿quién sufrió los verdaderos problemas del país en carne propia, quien se quemo mas las pestañas, quienes fueron sus padres? (en el sitio de El Universal hay unos resúmenes excelentes). Yo no le pediría a nadie que se ponga a leer sus propuestas de cada uno, es chutarse cuatro enciclopedias aburridísimas, repetitivas y, a menos que seas especialista en cada ramo, no entenderías el 80% ni podrías dictaminar si son viables o no. Otra vez alguien nos hizo la tarea y nos la explica con manzanas, pero en este punto hay mil expertos y cada quien inclinado a un lado, así que, el siguiente paso nos ayuda a entender, de una buena ves, quien es el mejor gallo.

Dime con quien te juntas y te diré quien eres. Si tienes un amigo ladrón, no te conviertes en ladrón automáticamente, pero si tienes cien amigos ladrones, yo más bien pensaría que eres un experto del ramo.  Veamos de quienes están rodeados nuestros candidatos a gobernarnos, quienes son sus asesores, sus voceros, sus coordinadores de campaña, su posible gabinete, sus seguidores y detractores y hasta sus parejas sentimentales. Algo parecido a lo que hicimos con nuestra quiniela del mundial: ¿Castañeda o Tatiana Clouthier?, ¿Adalina Ávalos o Juana Cuevas?, ¿Attolini o Juan Adame? Es muy fácil identificar quienes son los letrados de los ambiciosos, quienes están ahí por convicción mas que por circunstancias. Es muy cierto que todos están tratando de asegurar su hueso (el individualismo) y otros ni siquiera lo necesitan, el ejemplo más a la mano seria: No es lo mismo que Belinda de su apoyo al Peje a sabiendas de su relación con el candidato a diputado por Morena a que la escritora Elena Poniatowska haga lo mismo, deslindada de cualquier aspiración en su gobierno.  Preguntémonos, las personas de bien, los verdaderos intelectuales y luchadores sociales ¿a quién apoyan? ¿Cuál era el ideal con el que se fueron convencidos los difuntos Carlos Monsiváis, Julio Scherer y Sergio Pitol? Una vez hecho ese pequeño ejercicio, será mas que obvio saber que tachar en la boleta.

Denise Dresser, en su más reciente columna, acotaba la polarización de México en ciertos términos: Chairos, Canallines, Chayoteros, Pejezombies y un largo etcétera de descalificaciones entre el mismo pueblo. Sin lugar a duda esta elección será histórica, por el simple hecho de redefinirnos como país y como ciudadanos. Solo esperemos que esa división ideológica sirva mas bien de impulso para nuestro desarrollo, para colarnos al sueño de dejar de ser un patio trasero.  

Ciudad del Carmen, 29 de junio. 

miércoles, abril 11, 2018

Los consejos, el amor y el odio



Consejos baratos para darle sentido a tu vida.

De esos que te encuentras en la calle tirados, en una pared pintada, en las películas de Disney, ya no digamos de Disney, en los productos de televisa. Basura disfrazada.
No creas, no imagines, no pienses ni por un instante que lo más chingón que hayas leído en Facebook será lo que te cambiará la vida. Es pura basura, en serio te lo digo, es pura basura.
Lo que te cambiara la vida no lo encontraras en tus libros de Paolo Coehlo, no lo encontraras en tu roadtrip a Calakmul, ni fumando mota por tres días. No se donde se encuentre, discúlpame, no lo sé. Imagino que lo encontraras en la primera mirada que te arroje tu primogénito, o en la última de tus padres, en el largo camino de regreso a casa después del fracaso.

Lo que fácil llega fácil se va. Es una gran verdad. Cualquier consejo barato que te de tu amigo el culto no te servirá. Si quieres tener el conocimiento, la sabiduría, tienes que estudiar y estudiar mucho. Si quieres ser el poseedor de la cuarta parte de una verdad a medias, tienes que chingarle, y cuando creas saberlo todo, cuestionarte, tirar tus cimientos y volverlos a construir. Es muy sabio decir que no sabes nada. En resumidas cuentas, tu amigo que lee los artículos de Vice, ha leído un par de libros de Schopenhauer y uno de Bukowski, no te sabrá decir que rumbo tomar. Apuesto que el mas erudito filosofo se limitara a repetir el mantra de “la verdad esta dentro de ti”. Y esta cabrón darle sentido a esa retórica.

Lo contradictorio que llegan a ser los días en la vida, es lo que le da belleza a la misma.



Sobre el amor.

A veces es un poco triste. No se en que momento pasa de ser lo mas hermoso que puedas sentir dentro de ti, el imán que te obliga a estar abrazado siempre, a lo monótono de un “buenos días, amor”. Lo que si se, es que el amor no siempre debe de componerse de estar como muéganos o repetirse te amos hasta devaluarlos, se que es un rollo mas filosófico de velar por las felicidades mutuas, no importando cuales sean estas, de soltar si es necesario, de dejar ir, de dejar regresar y ¿por qué no? de silencios incomodos y de llantos.



Sobre el odio.

No viene de la nada, no hay razón psicológica espontanea. Siempre tiene un origen, siempre existe el porque. ¿Acaso no has llorado de impotencia? Justificada o injustificadamente, ese impulso de querer cambiar las cosas.


Hay odios que son la resultante de la ambición: creer que es tu derecho tener más que otros, una mejor vida, un mejor puesto o una mejor mujer… hasta algo tan banal como una mejor calificación. Hay otros odios un poco mas justificados (si es que los pacifistas me permiten casar el termino odio con justificación): valga la redundancia, por ser víctima u observador de las injusticias de la vida, de las circunstancias, porque la sociedad poco a poco nos obliga a eso.

No dudo ni tantito que la tristeza tenga mucho que ver con el odio, ¿qué te queda después de sentir rabia e impotencia, después de llorar por horas maldiciendo quien sabe que cosa… o después de la venganza? Solo tristeza, nostalgia.


No es precisamente odio lo que tengo, es un poco de miedo combinado con rencor e impotencia. No celebro la felicidad de los tiranos, tampoco es que los quiera ver desmembrados ¿qué clase de monstruo sería? Solo buscamos igualdad, solo buscamos felicidad generalizada, mejores oportunidades y seguridad. Quiero ver a mis sobrinos crecer sin las inseguridades que me acompañaron durante mi infancia, sin las tristezas de los días malos.

No es precisamente odio el que siento, es solo una onza de nostalgia por lo lejano que me siento de los que más amo, una pisca de impotencia por el gris presente y un chingo de coraje por la felicidad de los tiranos.



jueves, diciembre 31, 2015

Luces de Nueva York



Estoy en la terraza del décimo piso del Waldorf Astoria viendo el ir y venir de las personas en la gran manzana, el tráfico en las calles y la modernidad en todo su esplendor. La tierra de las ilusiones. Atrás de mi está el bullicio de la fiesta de fin de año, típico desmadre neoyorkino.
Las luces de esta ciudad y sus rascacielos se imponen ante la luna. Alguien grita algo en un inglés que no entiendo y todos alzan sus copas, se acerca a mi un señor alto, ebrio, "feliz año" me dice balbuceando, muy instintivamente nos abrazamos y parece que se le dificulta mantenerse en pie, le invito un cigarro y empieza a contarme su vida (que ya me sé de memoria) "soy El temerario, ¿si te acuerdas de mi? ahora me ves bien vestido, pero mañana me veras tirado en el piso y no quiero que me levantes ni me tengas lastima, esta vida la escogí yo y así me gusta, tengo 50 pesos y me alcanza para mi tonaya, es todo lo que me hace feliz."  Se va balbuceando más cosas ininteligibles. Regreso la mirada a los focos de la marquesina de mi casa y vuelvo a pensar en las Luces de Nueva York, por supuesto, en la bocina de mi casa está puesta esa canción de la Sonora Santanera. 

Estoy recargado en el zaguán de mi casa, viendo el ir y venir de mis vecinos, niños quemando cohetes sin supervisión alguna, los primeros borrachos de la cuadra haciendo su aparición y deseandome un feliz inicio de año.  Me prendo otro cigarro y ahora estoy en Londres, después en Rio y me quedo un rato en Cuba. Vuelvo la mirada a los focos navideños de mi casa. Tenía tres años sin estar las fechas decembrinas aquí y me entristece no sentir la misma emoción por este día como cuando era un niño. Creo que de eso se trata, no dejar que nos roben la inocencia, no dejar de ser niños. No meterme tanto en mi papel de adulto. 

Tenemos otra oportunidad, hacemos Checkpoint y seguimos jugando con mas energías. Vendrán tiempos mejores y también peores, al final, volveremos a ser niños y nos emocionaremos nuevamente, de hecho, justo ahora. ¿Por qué no?.


lunes, febrero 02, 2015

Humildes y no sensatas impresiones sobre la colonización moderna.





La colonización moderna en México empezó, según yo,  después de la independencia. 






El abrazo de Acatempan. Que según el historiador José Villalpando no fue un abrazo si no un saludo muy de mala gana y que tampoco fue una alianza si no una tregua momentánea entre dos mandos medios opuestos. Por un lado tenemos a Vicente Guerrero: arriero, guerrillero, rudo y, para sorpresa de muchos, masón. Por el otro a Agustín de Iturbide, comandante en jefe de la monarquía española (en este punto me detengo para carcajearme un rato imaginando al niño aspirante de rapero del CCH). Vicente Guerrero, fuertemente apoyado por la aun infantil economía estadounidense (que bien podría traducirse en inglesa) y Agustín de Iturbide anticipándose a la caída de la madre patria que a estas alturas de la larga lucha de independencia mexicana, ya está dando patadas de ahogado. 

De esta “espontanea” alianza obtuvimos (sin menospreciar los esfuerzos y derramamientos a priori y a posteriori) el plan de Iguala, el ejército trigarante y por fin los tratados de córdoba que nos declaraban como nación independiente. O al menos es lo que en la primaria me platicaba mi obesa maestra Leonor mientras llenaba su boca con chayotes hervidos quesque pa´ adelgazar.

No quisiera y detestaría que este texto se tornara en otro más que se enfoca en la esquizofrénica idea de que los masones nos dominan, sin embargo, mucho fue el apoyo de este grupo de “intelectuales” extranjeros a nuestra independencia, que se hace evidente el hecho de tener que empezar, desde ese momento, a tener que pagarle favores a nuestros vecinos del norte.
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Poco menos de cien años después, vemos a un sonriente Doroteo Arango salir huyendo en fa de Columbus, Nuevo México. Los gringos no habían sido atacados en su propio territorio desde el fin de la guerra anglo-estadounidense. Si los mexicanos fuéramos menos hipócritas, podríamos decir que esta fue la acción más heroica que haya hecho cualquier otro personaje en nuestra historia: un coscorrón al chico rudo de la clase y que este no haya podido alcanzar al que lo ha humillado en medio de las risas burlonas de los demás mocosos. 

Otra ves la reflexión, sin cuestionar absolutamente nada, de pensar en que tanto nos ayudó la revolución o si ahorita tuviéramos nuestra propia torre Eiffel en lugar del monumento a la revolución.
La posición estadounidense había quedado bien clara desde que el embajador Lane Wilson susurraba al oído de un ebrio Victoriano Huerta. Después todo paso tan rápido y revuelto: se vino la guerra de guerrillas y da la impresión que desde esos entonces nació en México la táctica de que para desestabilizar cualquier movimiento, lo único que se tiene que hacer es infiltrar, cambiar intereses entre grupos internos y después sentarse a ver como se destrozan entre ellos.

He caído en la cuenta de que este diminuto ensayo sobre colonización moderna empieza a sonar a una aburrida clase de historia que tenemos que tomar un viernes a las cuatro de la tarde. Asi que al grano.
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Justo al punto donde quiero llegar es que ayer, mientras destrozaba mi calculadora en el escritorio, me di cuenta de un escándalo tras de mí y voltee para percatarme del exagerado interés de mis compañeros por el Super-bowl, ese espectáculo deportivo que parece actuado, para después dar entrada a la típica escena de la “cultura” moderna: Katy Perry en vestido entallado, show de luces y un tigre gigante y mecanizado. ¡Wow! Que increíble, que innovador, esos gringos cada cosa que inventan.

¿Qué demonios nos pasó? Dejaremos que los estadounidenses nos sigan subyu…

-          ¡Ya cállate, cabrón! Tienes un iPhone, manejas un minicooper y ya me entere que fuiste a Fort Worth y te trajiste un chingo de ropa.

Me grita Pancho Villa carcajeándose y cabalgando dentro de mi taza de café.